sábado, 1 de noviembre de 2014

La Soledad de Los Muertos


Y Bécquer escribió: "Dios mío, qué solos se quedan los muertos".  Y era cierto cuanto sentía al vestir de tinta oscura sus pliegos, cuando allá en el destierro más lejano, el sigilo dormía, a la espera de ser desvelado por aquellas presencias llevadas por la memoria.  En la cadena del tiempo, la que nunca se rompe ni abandona sus fríos hábitos, se aferran los años como las gotas de agua caídas desde lo alto. Y quizá desde allá sea donde aquellos, abandonados, testigos del olvido y el desamparo, observen la indiferencia y el desafecto que en este mundo terrenal evidencian los desalmados. Paseando entre las tumbas nada se escucha. Quizá hoy, Día 1 de Noviembre, los gélidos panteones se sientan acompañados. Mañana ya no tocará cumplir con la costumbre, la rutina de cada año, esfuerzo para algunos y hábito para otros. Mañana volverán a caer las hojas, a doler el frío, a llorar el cielo. Mañana solamente unos pocos regresarán para hablar con los suyos, con los que se fueron, con los apreciados, con los que no volvieron. 

Gustavo San Miguel.

domingo, 19 de octubre de 2014

Camino a Ninguna Parte

No hace falta encender el televisor para ser partícipe de esa moda mortecina, la de los Zombis, que en estas fechas de Halloween aparecen tras las esquinas. No es necesario tampoco irse muy lejos para descender unos peldaños y escuchar el eco del aliento débil, escarchado y deshecho; no están - ellos - más allá de lo impensable, pues unas ligeras fuerzas, quizá las últimas, atraídas por el vaho del lejano murmullo de la vida, arrodillan sus quimeras y se inclinan, vencidos, tras la suma de cruzadas perdidas. Eran - son - los derrotados, relegados al olvido, arrinconados, excluidos y menospreciados, omitidos y solos; despreciados, malheridos.

Flecos de una Sucia Sociedad

Aquí muere un río, sobre un recuerdo de tierra empapada entre despojos de tiempo. Aquí nace el miedo, la angustia, la miseria; aquí mueren los sueños. Aquí surge La Nada, el desengaño, el desconsuelo. Aquí emerge el deterioro, el sollozo, el sufrimiento.

sábado, 18 de octubre de 2014

Olvidados

La realidad es variopinta, según algunos. La vida se mueve, aunque no siempre en la misma dirección. La suerte existe y la casualidad es un cuento de críos. Muchos nacen con estrella, y los que no, quizá se la roben por el camino. Ahora, mañana, quién sabe... Conceptos efímeros enturbiados por la sombra de la fatalidad, tamizado sobre el reflejo de un contorno escaso de porvenir; sobre hombros que aguantaron con tolerancia y resignación las lanzadas que quebraron su camino a cuentagotas. Sin nada, con lo puesto, malviviendo entre el daño y el vacío, solo quedan los recuerdos.
Muchas almas perdieron su tren, a punta de pistola, de engaño, de fraude, de saqueo. Ayer, sujetos que luchaban por la vida y después de tanto desvelo, hoy se arrastran. Historias de dolor interminable que se archivan en el cubo de la amnesia, ante indiferentes miradas movidas por el dominio, exudando desprecio e hipocresía.
Sobre un colchón desmadejado, bajo el puente que les vió sonreír tiempo atrás, lloran. Y en un frío pozo de desgracia, oprimidos y aislados, una nueva existencia les espera; un futuro tan incierto y lacerante como jamás pudieron imaginar que sufrirían.  

sábado, 11 de octubre de 2014

¿Qué es el Óxido?

Si alguien me preguntase la más certera y aproximada definición de la palabra “Óxido”, vacilaría. El camino más sencillo sería, sin duda alguna, acudir al diccionario e indagaría la respuesta, sin más esfuerzo. Pero resulta que no siempre es necesario lanzar unas largas redes en busca de un dictamen tan campechano, pues no tenemos más que mirar a nuestro alrededor para, como mínimo, pavorizarnos.
El óxido es variopinto, empeñado en ser de varias clases, como la vida misma. No estamos hablando de un herrumbe deteriorado sin más, arratonado por el paso de los tiempos y avejentado ante el mundo. Hablamos de algo más siniestro y rebuscado, emético, pérfido y hediondo; hablamos de la vergüenza inexistente, del saqueo y de la estafa, de la torpe incapacidad y de la zafia patanería.
Entre el gentío “selecto” se mueven más bandidos y maleantes que en los barrios de pésima fama. La chusma canalla muestra su alarde, pisotea y ríe. Y mientras tanto, los de abajo, en el fango.
La amargura producida por una interminable ristra de componendas, cala hondo. El derrotismo se enfrenta a la ira, en una lucha que fondea en el mismo cieno de siempre. Anclados y sin rumbo ni sentido, todos los que formamos el desvalido censo actual, seguimos a merced del hampa que todo lo mueve a su antojo.
Por eso, si alguien me preguntase ahora mismo el significado de la palabra “Óxido”, le diría que mirase a su alrededor, sin necesidad de agudizar la vista, pues no hace falta bajar a las cloacas para embadurnarse de mierda. Por las calles, avenidas, paseos o bulevares siempre revolotea el óxido, apeándose de un vehículo de empresa o consumiendo el dinero de otros en brillantes alhajas, opíparos festines, guateques de postín o húmedas saunas con calientes compañías. Ese “Óxido” que repta y se evapora, que huye y se refugia entre los mismos de su calaña, incapaz de gestionar las labores de su cargo, deja en manos de la Divina Providencia los cometidos por los que se embolsa inenarrables cantidades de un dinero que se multiplica tan rápido en sus bolsillos como se diluye entre sus manos. Las peores clases, las más ruínes, detestables e indigestas personas, capaces de vivir mientras otros malviven, de apilar incontables patrimonios mientras a otros les roban sus viviendas; se carcajean sin conciencia ni prejuicio porque no conocen la honestidad, el decoro o la decencia. Ese óxido parlamentario que preside a su manera y administra para sí, indiferente y pasivo frente al drama y la tragedia, que protege y apadrina a ladrones financieros, corruptos, hipócritas, desleales y ricos reos.
¿Que qué es el “Óxido”? Lo que sobra de España y nadie echa a patadas. Eso es, sin más.

Confusión





La luz nos mueve y nos guía, solapando los miedos donde muchos caen cada vez que muere el sol. Hay quien se siente capaz de ver más allá, entre las gotas de agua, las sombras y la costumbre, el ruido y el viento. Para algunos, no es siempre necesario huir fuera del bullicio, porque forman parte de esa urbe de sonidos y flashes que la gran ciudad otorga y obsequia a todo ser que la habita. Pero solo esos pocos que pueden romper los cimientos de lo conocido, consiguen adentrarse, aunque sea por un instante, en ese otro mundo paralelo donde casi todo es posible. Es el mundo tras el mundo, la vida multiplicada, la otra realidad. Y solamente quien puede observarla de cerca, encontrará 
un nuevo sentido a su existencia.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Secretos bajo el manto oscuro


Algunas ocasiones encontramos ciertos secretos que pasan inadvertidos bajo una capa de pintura. Con el paso del tiempo, mientras la mayoría de los elementos envejecen y se cuartean, ciertas sorpresas se empeñan en perdurar, agazapadas bajo el paso de los años, agarrándose a un lienzo como una promesa inconfesable. Y allí, en un tramo de tela rociada de arte, acompañada por horas de asombro y visitas curiosas, un símbolo perdido aparece cuando es observado con otra mirada.

sábado, 27 de septiembre de 2014

El oso pensativo


Os veo venir...y me escondo.




Más de uno, y de dos, se esconde. En un país como el que tenemos, el que nos han dejado unos cuantos que no tienen miramientos, cualquier brizna de sospecha que pueda causarnos perjuicio, nos aterra el doble que antes. Aquí, en ésta península donde nadie recuerda los orígenes íberos, un enorme inconveniente con patas pasea su alargada sombra, mostrando el libre albedrío que gusta portar en un alarde de ineptitud y necedad. Los animales, benditos ellos, que siempre han demostrado poseer mayor inteligencia que muchos humanos, huyen y se cobijan cuando ven llegar los problemas (excepto allá donde grupos de cobardes asesinos, gustan de torturas salvajes a ritmo de pica o lanza) Mirando de reojo, intentando hacerse el sueco, uno se desvanece, o lo intenta, para evitar que ciertos brazos de zarpas afiladas tatúen con fría escarcha esas leyes que unos cuantos listillos se sacaron de la manga en pro de sus amiguetes. Y mientras muchos piensan que todo sigue igual, se equivocan, pues todo está peor. Muy lejos de ciertas palabras que acarician la mentira, lo real es lo que se ve; todo cuanto nos rodea, y no es esperanzador. Reconducir y enmendar son dos bonitos verbos que en esta sociedad manca y coja que vamos arrastrando, a día de hoy representan, más que un sueño inalcanzable, un presente que nos venden con la sonrisa forzada. El elemento que se sube al estrado y frente a un atril escupe toda esa parafernalia de inmundicias que ni él mismo se cree, cuenta con sus dedos los minutos que le quedan para bajarse e irse a seguir con su acomodada vida, que en nada se parece a la de la gran mayoría. A las dos de la tarde se sentará a mesa puesta, y muchos manjares le premiarán tamaño esfuerzo con su exquisito sabor, mientras que el español pobre catará, con suerte, un trozo de pan duro y algo de agua. Y es que ser un humano tiene sus desventajas, sobre todo a la hora de pagar la hipoteca o el alquiler. A este paso, nos vamos a tener que ir lejos, mucho, para retornar a los orígenes y encaramarnos a un árbol del que nadie nos pueda echar. Mientras tanto, lo que toca es seguir escondiéndose, y quizá con algo de suerte, la peste no nos roce cuando vuele sobre nosotros.