domingo, 16 de septiembre de 2007

Licopodios

Esos hielos que refrescan las noches de verano...cuando hay verano!!!

Algunas cervezas echan fuego de los fuertes que pueden llegar a estar.

Hay mucho listo por el mundo. Pero llegas a un bar, pides un "Justerini & Brooks" y se te queda mirando con cara de pañuelo empapado. ¡Pero sí, señoras y señores! JB no significa otra cosa que eso; y no "Jamón de Bellota", ni "jíbaros Bárbaros", ni son las siglas de "Javier Bardem", nuestro actorazo que cada vez llega más lejos.
Hagan la prueba. Y de paso pidan un agüita, que es más sano.


A mí no me gusta el alcohol. De hecho, cada vez que flota en el ambiente ese hedorcillo característico, me hago el loco, el sueco, el sueco loco y echo a correr.
Pero por más que me aleje del lugar, no se puede evitar alternar con ciertos aromas, que según muchos son la esencia del oro líquido, la armonía que surca desde los paladares intrépidos a las más insípidas lengüetillas. Y cuando eso sucede, significa que me rodean recuas alzando el codo, que empinan lo que pueden y más. Y yo, desde la barrera más cercana, presenciando los efectos que a corto plazo surgen sin tregua.
Estas fotos se las dedico a aquellos que saben parar a tiempo, pues aunque defectos todos tenemos, hay quien esboza manías bañadas en licor, haciendo culto al bebercio sin pasarse.

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